Esta imaen la verdad, la verdad, no la puedo concebir!
Es que, por más que busque ignorar la realidad, no puedo, simplemente no puedo.
Te veo en el petate. El sahumerio y su aroma a incienso inunda el cuarto. No quito mi mirada de tí. Mictlantecuhtli te espera allá en su reino, junto a su señora Mictlancihuatl. Ya nada somos, ya nada hemos sido, ya nada seremos.
Lágrimas han rodado sobre mis mejillas, estas lágrimas que evocan tu nombre, tu persona, tu pasado. Estas lágrimas que aún te extrañan, estas que me obligan, incluso, a arrodillarme frente a ti y pedirte piedad.
He tratado de hacer idioteces totales, quizá la más alocada ha sido el querer cortarme. Pero, para qué? Si mi sangre de nada sirve, de nada sirvió y de nada servirá, ni siquiera para lavar todo esto. Ni mis lágrimas. Ni mi dolor.
Sé que a lo lejos me estás odiando o siendo indiferente. Sé que quizá quieres que me muera, como muchos quieren. Sin embargo, para mi fortuna, la de muchos y la desgracia de otros tantos, aún sigo aquí. En pie. Si, hoy te lloré, hoy te evoqué, aunque pensarte me carcomía más y más, no pude arrancarte de mí.
La herida está sangrando a torrentes, no te preocupes, con tal, si me muero, nada pasa. Sigues igual.
Imaginaría tu respuesta, si es que no te veo aquí mismo. Empiezas a decirme y reprocharme el por qué te digo esto que siento y empiezas a tragarte todo lo que los demás creen. Qué lástima que no me escuches, qué lástima que no me creas. Creo que la incomprensión es mutua. Tanto tu no me comprendes, como yo no lo he hecho...
Cómo olvidar ese día que te ví. No sabía que la desgracia se cernía sobre mi cabeza, pero como ahora me doy cuenta que sí. Pues ni modos, a mal paso, darle prisa.
Dicen algunos que para que la cuña apriete, tiene que ser del mismo palo. Y mi propio hermano me dijo algo que jamás se me quitaría de la mente:
"Si te pidieron tiempo, amigos y toda la cosa. Tienes que ser cruel, contigo mismo. Lo siento, pero es la verdad. A mi me lo hicieron, me lastimaron fuertemente y quedé adolorido y rencoroso. Y es que, vivir del pasado, esperar a que aquél que se fue regresara es algo a lo que tu no puedes llegar. Ella solo piensa en él, y ¿Lo habrá olvidado? Solo ella consiente en su mente muchas cosas, tu no puedes llegar a ella. Levántate, no estás aquí para tonterías".
Agradezco el apoyo que me han dado mis fuerzas vivas. Lo mismo con quien me hizo entender a San Agustín de una manera clara, propia y en la práctica.
"Quien no tiene celos, es que no está enamorado".
Buenas tardes. Escuchando el Taca-tan del Teponaxtle, en las fiestas de Ntra. Sra. de Fátima, escuchando a lo lejos la cohetería de las pascuas y pensando en quien no debería de pensar.