sábado 9 de mayo de 2009

Entre Ceras y Llanto.

No encontré una mejor forma de expresar todo esto.
Y es que la neta, pues a veces me entra el sentimiento al recordar a... bueno, ustedes imaginarán.
Y bien, esa es la razón por la que titulo este artículo como "Entre ceras y llanto".
Será porque estoy escuchando música fúnebre oaxaqueña, porque está conectada y por mi orgullo y dignidad (Milagro!), no le quiero hablar. Bueno, demasiadas cosas. Lo sé, tal vez no valgo ni un comino, ni siquiera la pena. Que tal vez actúe conforme a la situación o conforme a lo que ocurra... si, lo sé y la verdad todo eso, pues me duele.
No le quiero hablar, porque siento tantas cosas hacia ella que ni yo mismo podría enunciarlas o enumerarlas. Son las 4 de la tarde, hace un calor de los avernos y ¿Saben? Esta noche es noche de brindar por esa chava. Me han dicho que el alcohol no cura las heridas. ¡Pero Cómo las Desinfecta!
Mi herida no está ni infectada ni nada por el estilo. Solo quiero evitar todo esto, solo quiero alejarme de ella, llorarle, sentir poco a poco cómo se aleja de mí, como se aleja de mi corazón, de Mi alma, de mis sentimientos, de mi propia vida.
Un Herdz es capaz de hacer muchas cosas por amor... ella lo comprobó. Y bueno, para qué escribo lo que siento y lo que mantengo en este machacado corazón, si ella solo lo trata de esquivar con una palabra que se ha quedado muy bien grabada en mi mente: Ya Beto!!!
Solo quiero sonreír, mínimo, con la ayuda de Ometochtli y de Mayahuel. A la Salud de aquella...!!!