La Herida No Sana del Todo. Por una u otra razón: Amigos, "PseudoAmigos", Enemigos y Personas de las que uno no se tiene ni debe acordarse pero que aun siguen presentes.
El viernes me dieron de nuevo una Santa Regañiza. Y lo principal: Con mi psicóloga de cabecera. Bueno, no fue regañiza pero lo que me dijo me hizo de nuevo recapacitar en las condiciones y situaciones de mi vida. Y heme aquí, escribiendo de nuevo.
No soy amante de la fuerza bruta, ni mucho menos estoy hecho de una pasta fuerte y sólida. No soy amante de los golpes. Así de sencillo. Soy flaco, chaparro, enclenque, pero eso sí, bien pacífico.
Desafortunadamente en la vida te encuentras con personas cuya filosofía solo se basa en un golpe y no en el desarrollo pleno de sus capacidades intelectuales, lo mismo pasa con su visión del mundo y es donde te das cuenta que en ellos, aparte de la brutalidad, la ignorancia y más vanalidades que otra cosa reinan.
Este fue el caso de uno de mis cercanos, que hoy veo más lejano que nunca. No puedo maldecirlo ni mucho menos molestarlo, joderlo, fregarlo. No, la verdad no. ¿Por qué? Porque como diría un zapoteca hace ya 140 Años "Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz".
Creo que ellos no lo vieron desde ese ángulo y claro, los viejos y fuertes lazos de "amistad" y "hermandad" se empañaron con estigmas como la traición, la deserción, la calumnia, el odio, la usurpación y, desafortunadamente, también el aprovechamiento de situaciones.
Todo lo que viví desde marzo hasta la fecha, se ha convertido en una gran lección: Jamás confíes del "amigo", nunca ames a manos llenas y no estés seguro de entregar tu corazón sino hasta que tu lo compruebes, mantente siempre en pie, vigilante y estoico, jamás vayas a desertar. Retírate, pero NUNCA denotes tus movimientos al enemigo. Porque él y su poca cabeza jamás comprenderán tu actuar.
Su cabeza es un mundo y la tuya es otro, las concepciones de la vida son sumamente diferentes: mientras una es de un estilo determinado, la otra es más adherida a otros pensamientos, ideas, convicciones.
Me dijeron: Déjala volar. Y fue lo que hice. Desafortunadamente aún se le recuerda. Y a diario, no hay fecha en la que olvide todo esto. Y mucho menos al pensar en todo este desbarajuste que, quieran o no, me hizo madurar un poquito más. (Eso si se los agradezco), y me enseñó que la amistad no existe, que el amor solo es una ilusión fantástica, que lo que importa en esta vida solo eres TU, que las concepciones de la vida son demasiado diferentes (Que cada cabeza es un mundo) y, sobretodo, que esta vida es siempre una lucha, una batalla. Donde todo aquel que se cubre de gloria es aquel que ha llegado a derrotar a su(s) adversario(s).
Señores. Levantemonos y mandemos al pasado lo que pasó. Tenemos mejores bríos, mejores ganas, estamos mejor. Somos los amantes de la historia más jóvenes del estado, somos los nuevos Mayordomos de Padre Jesús del Convento, soy el más pequeño de los hijos del pueblo, soy aquel que Reza a Toci en Su Teocalli y pide por su pueblo, soy alguien más que todos aquellos. No soy el típico niño caprichudo que ha olvidado la humildad y solo vive de la hipocresía, no soy el obrero que vive en su mundo de brutalidad y salvajismo, con un mínimo de pensamiento racional y que usurpa a sus amigos. No soy la niña que cierra sus ojos a la verdad, la niña fanática, dolorosa, que solo ha buscado esquivar a aquel que daba todo por ella para largarse con los mi traidor y mi usurpador. No.
Soy Alberto Hernández Flores. No un agachado, no un arrimado, no un traidor, no un usurpador.
Dado el 15 de Junio de 2009. A las 9:52 Horas.
Cerramos Esto. No llorando, no de forma triste, sino levantándonos. Poniendonos en Pie y, como diría en cierta ocasión Baquedano: "Calen bayoneta, bajense el quepí, preparen, apunten, corran y hacia la gloria".