jueves 9 de julio de 2009

Y cuando te das cuenta...

¿La venganza existe?
No lo sé. De allí que también dude de la justicia. Tal vez divina o humana, pero al fin y al cabo justicia.
Ayer me enteré de un suceso que me llenó de regocijo, de un sentimiento de extrañeza, de dejo de seriedad, de tristeza.
¿Qué haces cuando sabes que tu ex, la chava con la que más tiempo duraste, a quien amaste completamente con toda tu vida... se va casar?
Y lo más canijo. Cómo afrontas el dolor que ya se sanó y que ahora lo ves como una venganza.
Puse en entredicho mis ideas, mis convicciones y sentimientos. Ya no sé ni qué decir. La verdad ya no sé.
Ella fue mi adoración, mi amada, mi todo. Luego fue la causa de mis males, de mis desgracias y derrotas. El turbulento 2º Semestre de Preparatoria se debió a su pérdida. Y ahora... ya sano de mis heridas (Que al correr del tiempo han ido curándose), la veo, pero con una desgracia mayor a la que pudiera yo mismo concebir: Estudios truncos, matrimonio en puerta y un esposo "Non grato" ad mea persona.
Dicen que lo que siembras, lo cosechas. Sembró en mí odio, rencor, tristeza, una herida total en el pecho que, aunque ya haya sanado aún puede verse. Y ahora... volteo y veo todo esto. No sé ni qué decir!
El pasado y el futuro se unen en uno solo, el corazón y la mente se vuelcan en miles de pensamientos y sentimientos que ni ellos mismos pueden definir: Odio? Amor? Tristeza? Rencor? Alegría? Serenidad? Seriedad...
Bueno. Por lo menos tengo algo en claro. El 19 de Diciembre tenemos una invitación a una boda... Primero Dios.

Los dejo con una canción de Víctor Jara: Te Recuendo Amanda.